domingo, 14 de diciembre de 2014

Engaños.

Ahora es cuando empiezo a creer que del amor al odio hay un solo paso.
Porque te amo tanto, y tú decías amarme, incluso más de lo que yo lo hacia.
Que tonta fui.
Sí, por creer que tu me amabas más que yo.
¿Sabes? Hasta sentía que me amabas más de lo que yo te amaba.
Me hacías sentir bien este engaño.
Y una de las peores cosas que pude haber escuchado fueron pronunciadas por tus dulces labios.
Que quisiste engañarte a ti,
y me has engañado,
nos has engañado.
¿Por qué dejaste que todo avanzara tanto?
Te amo tanto.
Mi alma destrozada quiere gritarte que te odia.
Porque tantos hermosos recuerdos quedan manchados con la fea verdad.
Porque ahora sé lo que siempre fue en realidad.
Porque ahora sé lo que siempre sentiste.
Que nunca fue amor como el mío.
Que yo fui la estúpida, de nuevo.
Y esta vez de algo muy grande.
Gracias, amor mío, por hacerme conocer uno de los grandes engaños de la vida.
Un amor disfrazado de otro amor.
Un engaño en el amor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario