Solo quería decirte que te amo, mucho.
Aunque no leas esto... De todos modos, quiero escribirlo.
Porque es lo que siento.
Quisiera poder amarte en todos los sentidos que existan, desde lo más profundo de mi ser.
Llenarte con mi amor, envolverte, nunca soltarte. Quiero hacerte volar con mis sentimientos, transmitirte mi amor más profundo.
Te amo, mucho.
Es triste. Me da tristeza de que te arrepientas de mi.
Aunque, a pesar de todo lo que ha pasado, no me arrepiento de haberte conocido. No me arrepiento de haberte dado todo lo que te di, y te daría más, mucho más.
Ahora, no me arrepiento de absolutamente nada.
Tal vez me gustaría que todo fuera diferente de una manera en la que ahora puedas estar conmigo, pero si así tiene que ser, aceptaré este destino. ¿Sabes? Yo creo que en un futuro tú estarás de nuevo en mi vida, y no quiero sonar egocéntrica, es lo que creo, lo que quiero, lo que espero, lo que sueño. Cuando, dejemos algunas cosas atrás, cuando maduremos más... Cuando estemos mejor, los dos. Te seguiré amando, lo prometo. Te amaré por siempre, como te dije, como te prometí, estoy segura de ello.
No me arrepiento de ningún beso, ningún abrazo, ningún rose, de cada palabra que vino desde mi corazón, no me arrepiento de lo que paso, porque fui feliz, me hiciste feliz, como nadie jamás lo hizo.
Por quien eres, por cómo eres, por lo que sos, por todo, te amo.
Me gustaría abrazarte, y susurrarte desde lo profundo de mi alma esa promesa.
Llegará alguien más a tu vida, lo sé, tal vez a la mía también, no lo sé. Pero eso no cambiará nada.
Lo único que sale de mis labios, de mis pensamientos, de mi alma.
Te amo, como mi promesa infinita.